Saludamos con respeto y admiración la valentía de la rectora de la Universidad de Puerto Rico, por su firme compromiso con la justicia social y la inclusión educativa, expresado en su gesto solidario hacia las y los estudiantes de familias migrantes, en especial de República Dominicana y Haití.
Su actitud digna y humana fortalece los lazos de hermandad entre nuestros pueblos y se convierte en un ejemplo para las instituciones de educación superior en la región.
