En el año 1980, nació en Santo Domingo Este una agrupación que marcaría un antes y un después en el quehacer cultural comunitario: la Familia Cultural Restauración. Fundada por Fernando Morillo, quien fungió como su presidente fundador, esta organización se convirtió en una verdadera escuela de arte popular, donde el teatro y la poesía eran el alma de su propuesta artística.
Desde sus inicios, la Familia Cultural Restauración tuvo un enfoque claro: llevar el arte al pueblo. Con una compañía de teatro y una selección poética itinerante, recorrieron diversos puntos del país llevando mensajes de conciencia social, identidad cultural y dignidad, todo bajo el estandarte del teatro popular.
La agrupación combinaba el arte dramático con la palabra viva, logrando una conexión profunda con las comunidades. Las presentaciones, realizadas en plazas, escuelas, barrios y centros culturales, se caracterizaban por su contenido educativo y su accesibilidad, sin dejar de lado la calidad artística.
Uno de los momentos memorables quedó capturado en una imagen emblemática de la agrupación. De izquierda a derecha, aparecen los rostros comprometidos de: Paula, Reina, Cristina, Fernando, Nuris, Dorca, Jacinto, Samuelíto, Duly y Osvaldo. Todos ellos actores, poetas y gestores culturales, que con pasión y entrega hicieron de la cultura un puente de transformación.
Bajo el liderazgo de Fernando Morillo, la Familia Cultural Restauración fue mucho más que un grupo artístico: fue un proyecto de vida, un movimiento de base que contribuyó al fortalecimiento de la identidad cultural dominicana desde lo local, con una visión profundamente humana.
Hoy, a décadas de su fundación, su legado sigue vivo en la memoria de quienes fueron testigos de su arte, y en aquellos que, inspirados por su ejemplo, continúan creyendo en el poder de la cultura como herramienta de cambio.

